Aimar Olaizola seguirá disponiendo de más tiempo para recuperarse de la rotura de fibras que se produjo en el brazo izquierdo el pasado 16 de septiembre en el Artza de Bermeo. El delantero de Goizueta tenía previsto hacer una prueba hoy por la mañana en el Labrit de Pamplona con Aritz Begino, bajo la supervisión de Rubén Beloki. Tras la misma iba a decidir si estaba en condiciones de ser anunciado el fin de semana.
Pero el menor de los Olaizola se probó ayer en solitario en el frontón de Goizueta y volvió a comprobar que sigue sintiendo molestias, por lo que el test del Labrit quedó suspendido. Cogió el coche y se trasladó a Gasteiz, donde pasó consulta con el doctor Mikel Sánchez y fue tratado por su hija Itsaso, fisioterapeuta.
El prestigioso galeno gasteiztarra le recomendó que no forzara si seguía sintiendo molestias y el pelotari navarro sigue sus instrucciones al pie de la letra. «Me he querido probar antes de ir a Pamplona, pero todavía me tira un poco en el brazo, sobre todo al darle de costado. Tengo muy claro que no voy a arriesgar para reaparecer. No quiero cometer errores», declaró el goizuetarra, que ayer estaba anunciado en Soria, el sábado en Barcelona y el martes en Agurain. No estará en ninguno de los tres frontones. Si todo va bien y no surge ningún contratiempo de última hora como una recaída, su idea es volver a vestirse de blanco el próximo fin de semana, en un frontón por determinar.
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